|
Las parejas son símbolos
de amor, y al comienzo de la relación todo parece color de rosa,
pero la convivencia no es fácil porque es la unión de diferentes
personalidades, mentalidades, talentos, costumbres, principios,
valores, culturas, gustos, etc. Cuando vemos una relación de
pareja satisfactoria y perdurable, es porque ambos miembros se han
ajustado poco a poco a situaciones diferentes del otro, llegando a
parecerse en algunos aspectos o actuaciones, han construido su
propia felicidad, aceptando y respetando sus diferencias.
La unión de una pareja es
una alianza de amor y conveniencia, para construir la única
Institución Social indispensable para la procreación y formación
de un ser humano saludable. Sin la familia no es posible crear un
individuo sano, física y emocionalmente.
Y si bien es cierto que
nos unimos en pareja para la procreación de nuestra descendencia,
también es cierto que a través de una unión de pareja, con o sin
hijos, se busca el apoyo, la compañía, la comprensión, la
complementación y en general la felicidad como seres humanos
realizados.
Millones de parejas se
separan por la famosa “incompatibilidad de caracteres”, creyendo
erróneamente que con la próxima pareja van a tener mayor
“compatibilidad” y se encuentran con los mismos obstáculos e
infelicidad, porque el problema no radica en el otro, sino en él
(ella) mismo (a). En realidad son personas conflictivas que no se
preocupan por entender a su pareja y además no hacen nada por
“construir” su relación.
La relación de pareja es
una “estructura viviente” que no funciona automáticamente, sino
que necesita “construirse” permanentemente. “Construir” es
“crear”, y para crear se requiere de un esfuerzo de su parte. No
puede esperar que algo se construya sin su proficiente
participación.
Existen métodos y
técnicas para que una relación de pareja funcione bien y se
conserve por muchos años, así como también técnicas para repararla
como desee cuando ha fracasado, pero se requiere de trabajo,
paciencia, aceptación y perdón. Voy a dar algunos ejemplos:
Acuerdos de convivencia
para mantener la integridad y honestidad:
Las parejas como toda Institución, hacen acuerdos implícitos o
explícitos, que son como los Manuales de Convivencia, reglas o
Códigos Morales bajo los cuales rigen sus procedimientos
particulares dentro del hogar y hay que respetarlos profundamente.
Las áreas o puntos de conflicto más frecuentes en las parejas son:
las relaciones con la familia allegada, intereses individuales,
dinero y sexualidad. Estos puntos se deben discutir y llegar a
acuerdos. El incumplimiento o la omisión de cualquier acuerdo,
necesita de un diálogo que aclare inquietudes, creando nuevas
pautas o nuevos acuerdos. Si no se hace, se pueden acumular y
gradualmente se deteriora la relación. Antes de comenzar el
diálogo escriba sus omisiones o incumplimientos dando los detalles
del tiempo y lugar de los hechos. Cuando esto ocurre, la persona
experimenta alivio y siente paz en su interior que se convierte en
armonía dentro de la pareja.
Si ambos trabajan para mantener los acuerdos que hicieron y
respetar sus códigos morales, la relación de pareja va a ser muy
duradera y satisfactoria.
La Comunicación:
Esta es la principal herramienta para el éxito de una pareja.
Recuerde que a través del diálogo se hizo la conquista.. Aunque
parezca innecesario, cuéntele a su pareja detalles de su trabajo y
vida cotidiana. Construya un
puente de comunicación lo suficientemente firme, para que su
pareja sepa que hay alguien dispuesto a escucharlo sin juzgar ni
condicionar su pensamiento o conducta.
Escúchense mutuamente sus inquietudes, temores, sueños, fantasías,
sus dolores, proyectos, anhelos e ideales,
como cuando eran novios. Trate de mantener
un alto nivel de comunicación para que la relación permanezca
fuerte y se fortalezcan los lazos de amistad y de amor.
Si cada uno puede
expresar sus deseos y preocupaciones abierta y honestamente, se
evitarán muchos inconvenientes Discutir ampliamente de sus
problemas cotidianos, aclara malas interpretaciones y ayuda a la
comprensión y aceptación del otro. Muchas veces creemos que
nuestra pareja sabe lo que nosotros queremos o deseamos, aún sin
que se lo digamos, mientras pensemos así, siempre estaremos
decepcionándonos, esperando algo que nunca llegará, pero no por
falta de comprensión o amor, sino porque nunca se lo pedimos y no
lo sabía. Ambos se deben escuchar y ser lo suficientemente
flexibles para aceptar el punto del vista del otro que no tiene
que ser igual al suyo.
El diálogo permanente
ayuda a: conocer mejor a su pareja, valorarse mutuamente,
comprenderse, estimularse, aceptar actitudes y procedimientos y
afirmarse más en el amor.
Relaciones sexuales
felices: Es
importante que usted entienda, que el 90% de lo que ocurre durante
el acto sexual tiene origen en su mente, y no en las posturas o
experiencias diferentes o ingeniosas. Los secretos de unas
relaciones sexuales felices y divertidas son una buena relación de
pareja, buena comunicación, una mente abierta, un corazón joven,
espíritu de aventura y deseo de que el acto sexual se convierta en
fuente de gozo para toda la vida.
Aprender a callar,
disimular y perdonar:
Existen situaciones especiales y pequeños errores, que no se deben
magnificar en una relación. Recuerde que nadie es perfecto en la
vida y que algún día cometemos errores. Aprenda a comprenderlo(a),
manejar privadamente la situación y perdonarlo(a). Lo esencial en
estos casos es buscar salidas o soluciones adecuadas y apoyar al
miembro involucrado sin recriminaciones.
Evite la rutina, reviva
momentos agradables y cuide su aspecto personal:
Manténgase siempre
atractivo(a) y seductor(a) como cuando iniciaba la relación,
orientando siempre sus comportamientos hacia la conquista del
corazón y la atención del otro. Cuide los detalles más pequeños de
su aspecto personal y de su casa. Reviva momentos agradables y
felices con su pareja. Jamás rememore malos ratos o situaciones
desagradables del pasado. Viva el presente y prepárese para el
futuro. Las personas felices y enamoradas del amor y de la vida,
son positivos, se olvidan de los problemas pasados y están siempre
recordando los momentos felices de su vida.
Otras recomendaciones:
Evite la competencia, en una relación de pareja triunfan los dos,
no uno sólo. Evite ridiculizar o descalificar al otro en sociedad.
Evite las palabras soeces, la ira, el rencor, el odio y la
indiferencia que deterioran el amor.
Las palabras claves dentro de la
relación de pareja, son el dialogo y la comprensión. Busque puntos
de coincidencia con el otro que vayan más allá de lo físico y
emocional, debemos buscar esa unión en los planos mental y
espiritual, y aprender a escuchar sus palabras y entender sus
silencios, aprendiendo cuando es el momento de hablar y cuando
callar o propiciar una mirada o una caricia.
La relación de pareja o
el matrimonio se debe asumir como la Empresa más importante que se
pueda tener en la vida, donde cada socio es responsable del éxito
y la felicidad, y para ello debe aportar todos sus conocimientos,
valores, actitudes y creatividad persiguiendo la armonía familiar
y el beneficio mutuo, al tiempo que unifican criterios para la
formación y educación de los hijos.
No hay impedimentos para
no ser feliz en pareja, ni siquiera el propio ejemplo de la vida
matrimonial de sus propios padres, influye en su propia relación.
Es simplemente tomar la decisión de trabajar para “construir” una
relación feliz.
No existen fórmulas
mágicas que garanticen una perfecta vida de pareja, pero si los
dos pueden atender y trabajar estas recomendaciones, podrán lograr
una vida familiar gratificante, acogedora y placentera y serán una
pareja feliz.
|