Actualmente, una tarjeta de crédito es casi una necesidad.
HAY 2 TIPOS DE PERSONAS EN MEDIO DEL GRAN GRUPO DE CONSUMIDORES:
AQUELLOS QUE NO TIENEN NINGÚN HISTORIAL DE CREDITO Y LOS QUE
TIENEN EL CREDITO DAÑADO POR COMPLETO O EN MUY MAL ESTADO.
Con un buen historial de
crédito
se puede conseguir un
préstamo hipotecario,
para
comprar una casa
o un auto nuevo Sin ese historial, o con uno negativo, puede ser
muy difícil encontrar un banco dispuesto a aprobar cualquier
operación. Y, si se consigue la hipoteca, lo más seguro es que
ese banco aplicará unas tasas de interés mucho más altas que las
que conceden a las personas con buen crédito.
Una forma muy popular para establecer o mejorar el crédito es
por medio del uso de tarjetas de crédito. El año pasado, los
consumidores en los Estados Unidos recibieron por correo más de
6,000 millones de ofrecimientos de tarjetas de crédito. Esto
representa un promedio de un ofrecimiento por semana por cada
familia del país. Peor aún, es que actualmente hay más de 50,000
tarjetas de crédito disponibles. Sólo hay un problema: Si
alguien tiene mal crédito, o no tiene crédito, también le será
difícil conseguir esa tarjeta de crédito en cualquier banco.
Si tienes mal crédito será difícil conseguir una tarjeta de
crédito en cualquier banco. Sin embargo, hay una forma de
obtener plástico, y esa es mediante una tarjeta de crédito
asegurada.
Sin crédito están atados
Pero para muchos, el plástico tal vez se demore más de lo
esperado. No todos tienen ofertas de los lenders llegando a
diario a su casa. De hecho, ésos con malo, poco o ningún
crédito pueden anhelar siquiera recibir ni una sola oferta --
cualquier oferta – que llegue algún día.
Una gran parte de los hispanos en Estados Unidos enfrentan el
dilema del huevo y la gallina, pues sin un
historial de crédito
no pueden obtener el ansiado plástico. Sin
crédito,
simplemente están atados para crecer financieramente.
En Estados Unidos, la necesidad de tener crédito a través de una
institución bancaria,
se escucha en todos lados.
Al no tener un historial de crédito (o tener uno malo) se
dificulta conseguir una tarjeta. En este caso existe una opción.
No es ideal y hay que tener mucho cuidado, pero es una
alternativa para aquellos que no pueden conseguir una tarjeta de
otra manera.
Existen tarjetas “garantizadas” diseñadas para personas en esta
situación. Estas tarjetas requieren que dejes un depósito igual
al límite de crédito que te dan. Así que para tener una tarjeta
con $500 de límite, tienes que depositar en el banco $500. Ese
dinero se queda ahí mientras tengas la tarjeta. El propósito de
esta tarjeta es permitirte establecer un crédito bueno.
Úsala solo un año o dos, hasta que mejore tu crédito lo
suficiente para no necesitar una tarjeta garantizada.
El uso de las tarjetas aseguradas es idéntico al de las tarjetas
de crédito convencionales, con la única diferencia de que las
tarjetas aseguradas, sólo pueden ser utilizadas mientras el
dinero siga depositado en el banco.
Sin embargo, existen varias ofertas de tarjetas de crédito NO
ASEGURADAS en el mercado, cuando por fin es recibida una de esas
ofertas, estúdiela minuciosamente porque se puede conseguir con
cosas como estas:
1.
Altos pagos para el setup de la cuenta por primera vez, $30.
2.
Hasta $100 de cargo por un pago por programa o “PROGRAM FEE”
3.
Hasta $48 de anual fee
4.
$72 de pago por participación anual
5.
$20 anuales por tarjetas adicionales
6.
$25 por incrementos en el límite de crédito
"Mírelo de la perspectiva del banco," dice Mills Tracey,
portavoz de la Asociación Americana de Banqueros. el "alto
riesgo iguala un alto costo. Cuanto mas riesgoso es usted, más
caro será su crédito." Pero si usted está dispuesto a pagar ese
alto costo, ese plástico puede ser el suyo. "usted puede tener
el peor crédito del mundo y todavía así, conseguir una tarjeta
de crédito”
¿Dónde encontrar esas tarjetas de crédito?
Si usted no recibe ninguna oferta en el correo, o si las tarifas
y los términos son inaceptables, hay muchos lugares en los que
usted puede buscar -- online, yellow books o en persona en su
agencia mas cercana del banco local.
Proveerse
de herramientas interactivas que le permiten buscar tarjetas
bajas de interés, así como tarjetas sin costo anual; tarjetas
aseguradas; tarjetas de estudiantes y tarjetas para el viajero
frecuente. Hay muchos sitios en línea que usted puede utilizar,
para buscar su mejor posibilidad.
Seleccione cuidadosamente en quién usted confía para eso, porque
de todas maneras, siempre hay que cuidarse del fraude. Lea muy
bien la letra chiquita.
Por otro lado, la urgencia de tramitar el ansiado plástico los
expone a una infinidad de
fraudes
por parte de compañías, que les ofrecen tarjetas de crédito a
exorbitantes tasas de interés.
También, algunas empresas otorgan tarjetas que no ayudan a
construir un historial de crédito, pues establecen líneas de
crédito sin utilizar el número de Seguro Social del individuo.
Ambos factores -los altos intereses y la carencia de un
historial de crédito- en realidad, pueden impactar de forma
negativa en los esfuerzos de progresar de forma financiera en la
sociedad estadounidense.
Fíjese bien en la “letra chica”. Si no entiende lo que
dice, llame a la tarjeta ya que por ley tienen que explicarle
por teléfono, los términos de la tarjeta si lo pide. Recuerde
también que esos textos están ahí solo para cumplir con los
requisitos de la ley y no para que uno realmente entienda lo que
le están cobrando.
Por eso, "debemos educar a la comunidad hispana, haciéndole
comprender los altos intereses, los honorarios, para que se
vuelvan unos usuarios responsables".
Mientras tanto, entidades como el
NCLR
y la
Comisión Federal de Comercio (FTC),
estudian cómo las familias hispanas están haciendo uso del
plástico, para educarlos a consumir mejor.
Como muestra están los materiales educativos en español de la
FTC, que tocan temas como la reparación de crédito y
advertencias sobre algunos préstamos.
Por último es conveniente puntualizar, que sea la tarjeta que
fuere, es importante saber que para que una tarjeta de crédito
asegurada cumpla con la función de construir o reconstruir el
crédito, hay que tener en cuenta varias cosas:
Hay que confirmar que la institución que emite la tarjeta
reporte a las agencias de crédito de la existencia de tal
tarjeta.
Hay que tener la garantía de que la tarjeta no quede reportada
específicamente como tarjeta de crédito asegurada, sino sólo
como tarjeta de crédito.