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Durante los últimos treinta días he estado reflexionando y
analizando con la prisa que vivimos. Uno se acuesta pensando en
lo que hay que hacer al otro día y ese día pasa tan rápido, que
no podemos sacar tiempo para disfrutar esos momentos agradables,
que a veces son tan cortos pero tan importantes para seguir
luchando en la vida diaria.
Estamos programados para enfocarnos en el pasado, visualizar el
futuro y vivir muy poco en el presente. Revise usted hoy los
pensamientos que le llegan, la circunstancia que enfrenta en estos
momentos, los retos que se avecinan y se dará cuenta que se nos
olvidó darle gracias a Dios por estar vivo.
Podemos decir que somos felices, porque tenemos una familia
extraordinaria, una comunidad especial. Sentir que nuestro
corazón está funcionando, sin embargo hay muchos que hoy su
corazón dejará de funcionar. Podemos mirar y observar la salida o
una puesta de sol, mientras hay otros que lo desearían ver pero
no lo verán.
Hay
muchos que se quejan, que su situación económica esta difícil y
podemos aceptar que no es excelente, pero si miramos el planeta
hay más de 3 billones de personas que no tienen trabajo, que no
tienen comida , que no tienen vivienda y no se preocupan del
costo del petróleo porque no tienen automóvil ni carreteras. Están
viviendo con menos de $.2.00 al día y no se quejan.
Somos una generación privilegiada. Estamos disfrutando
tiempos únicos. George Washington, a pesar que fue presidente
de los Estados Unidos, nunca tuvo una aspirina en sus manos
cuando le dolía la cabeza. Ni Thomas Jefferson, tuvo a su
disposición un taxi cuando tenía que llegar a algún lugar.
Benjamín Franklin nunca habló por teléfono, William Shakespeare
nunca tuvo una máquina de escribir a pesar de que fue un gran
escritor. Los vikingos cruzaron el atlántico pero no tuvieron
brújulas. Cristóbal Colón, no llevó su loncherita de Burger
King en su viaje. Alejandro el Grande, nunca pudo pedir una
pizza por teléfono. Beethoven quedó en la historia como un gran
compositor y músico, pero nunca disfrutó su música por un Ipod.
Mozart otro gran músico nunca pudo escuchar sus composiciones
grabadas. Otros quedaron en la historia porque descubrieron y
desarrollaron algún proyecto que han marcado nuestras vidas,
como es el Internet, el microondas, los satélites, los aviones
etc.
Vivimos en el momento donde se han desarrollado más servicios y
productos en toda la historia de la humanidad. ¡No se queje!
estamos en el mejor momento de nuestra vida. Enfóquese en las
bendiciones que tiene. Concéntrese en las cosas que ha logrado
y saque cinco minutos todos los días para disfrutar un momento
especial. Como es darle un abrazo a su hijo, hacer una llamada de
exhortación a un amigo, disfrutar de un café con un compañero de
trabajo. Sonreírle a alguien que esta triste. Hablar de las cosas
buenas que tenemos, no de las que no tenemos. Darle gracias a
Dios por que todavía falta mucho por hacer.
Cinco
recomendaciones para no quejarse:
1.
Valore el poder de estar vivo.
2.
Enfóquese en sus fortalezas y bendiciones. En lo que piensa
hacer hoy que le va ayudar a crecer. Lo que puede hacer ahora,
es la única influencia que tiene sobre su futuro. La grandeza
verdadera consiste en demostrar excelencia en las pequeñas cosas.
No se queje
porque no tiene lo que quiere.
3.
Tenga un espíritu de gratitud, agradezca a aquellas
personas que le ayudan a realizar su trabajo y alcanzar sus
metas.
4.
Fortalézcase en la adversidad. Los retos son oportunidades
para crecer.
5.
Dedíquese a dar. Dé amor, seguridad, confianza, paz y fe.
Nadie será feliz hasta que no aprenda a sacarle provecho a lo que
ya tiene y a no tener que preocuparse por lo que no tiene.
Somos
los arquitectos y los diseñadores de nuestra calidad de vida.
Asumamos la responsabilidad que conlleva ser un facilitador para
otros. Dejemos un legado a nuestras futuras generaciones, con
la confianza que usted hizo lo mejor que pudo. Trabaje para dejar
un mejor país, y que el recuerdo que tengan de usted, sea que
tuvo la capacidad de cambiar las atmósferas negativas, por
atmósferas positivas. Disfrute cada momento de su vida.
Crezca donde ha sido plantado. Empiece a tejer, y Dios le dará el
hilo.
¡Usted
puede…
No se
queje! |