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El siguiente artículo es una recopilación de los más destacados
estudios, sondeos de opinión y análisis de importantes firmas
consultoras a través de todo el país, reseñados por los medios en
los últimos 60 días, sobre la problemática que gira en torno a la
fuerte crisis que sacude al sector hipotecario y de la
construcción de viviendas nuevas, y de cómo la misma esta
afectando el crédito de los consumidores.
Los problemas de crédito han suplantado al terrorismo, como la
amenaza inmediata más grave a la economía, dijo el lunes un
importante grupo de estudios.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció el
viernes un plan de ayuda para quienes no pueden pagar las
hipotecas, interviniendo así en un problema que ha provocado
graves turbulencias en los mercados financieros.
Las iniciativas, que no están destinadas a rescatar a prestamistas
ni especuladores, se dirigen a ayudar a los propietarios con
hipotecas riesgosas para conservar sus casas. Bush también delineó
esfuerzos para impedir que el problema se repita.
El cambio propuesto por el presidente, permitirá que más de 80 mil
prestatarios reciban hipotecas con seguro federal en el 2008,
además de los 160 mil que ya se calcula que usarán el programa.
Por lo que Bush rechazó, toda ayuda directa del gobierno a los
propietarios que pierdan sus viviendas por ejecución hipotecaria,
argumentando que sólo apoya la ayuda del gobierno federal, para
estimular las refinanciaciones y educar a los compradores
potenciales sobre los riesgos hipotecarios.
Hace unos 20 meses la "burbuja" se rompió: Los precios de las
propiedades han caído, las ventas han disminuido y millones de
compradores que llegan a la fecha en la cual los intereses de sus
préstamos se reajustan, descubren que el valor de mercado de sus
casas está por debajo del monto del préstamo.
Las autoridades calculan que unos 2 millones de hipotecas
otorgadas a prestatarios de alto riesgo -es decir con poco o mal
crédito- llegarán al punto de reajuste de los intereses en los
próximos dos años, con un valor total de más de $500 mil millones
de dólares", señaló el Washington Post, el viernes 24 de
Agosto.
La declinante capacidad de los prestatarios de pagar sus cuentas y
los subsiguientes efectos negativos para el mercado crediticio,
encabezaron la lista de riesgos a corto plazo en las mentes de las
personas, dijo un sondeo de la Asociación Nacional de Economía de
Negocios (NABE).
Desde hace un mes, los mercados financieros tienen dificultades
para respirar, a la espera de que la crisis vinculada a los
préstamos hipotecarios de riesgo ("subprime"), termine
reabsorbiéndose gradualmente.
Los embargos de inmuebles son la cabeza más visible del iceberg.
Hace poco, el senador demócrata Christopher Dodd estimó que en
esta crisis "entre uno y tres millones de personas pueden perder
sus viviendas", agobiadas por el peso de las mensualidades de sus
créditos a tasas variables.
Según un estudio del banco Goldman Sachs, en el peor de los casos
el precio de los inmuebles puede bajar entre un 15 y un 30 por
ciento en los próximos años.
"Hace ya algún tiempo que presenciamos este fenómeno", estimó
Michelle Meyer, economista de Lehman Brothers, citando como
ejemplo la fuerte baja de la construcción de viviendas desde el
comienzo del año. La recesión del mercado inmobiliario desde hace
más de un año, ha resultado en una caída del valor de las
propiedades -en muchos casos, por debajo del monto de la hipoteca-
y al mismo tiempo muchos deudores se encuentran conque no pueden
pagar la cuota mensual, ni pueden vender la vivienda.
Y esto no es más que el comienzo: "vamos a seguir presenciando una
desaceleración del consumo", añadió la experta.
En lo que se refiere al empleo, el aspecto más espectacular es el
aumento de los despidos en las instituciones financieras, sobre
todo en aquéllas especializadas en los préstamos "subprime".
"Los consumidores se verán frente a una baja de los precios de los
inmuebles y a una caída de las cotizaciones bursátiles", aseguran
en una nota los economistas del RBC Financial Group.
Los préstamos a personas con pobre historia de crédito
prácticamente han desaparecido, y la sacudida ha causado un éxodo
de dinero de inversiones, como acciones apoyadas por préstamos
hipotecarios.
Una encuesta realizada esta semana, por la Reserva Federal entre
los funcionarios de bancos encargados de préstamos, encontró que
esas instituciones y otros prestamistas están ajustando sus normas
para los préstamos de riesgo alto, los de riesgo mediano, y aún
los prestatarios con crédito sólido. |